Sacarlos según se abren es el plato entero. Un mejillón está hecho uno o dos minutos después de abrirse. Si espera al último, el primero lleva tres o cuatro minutos de más y se vuelve goma. Es engorroso, pero use pinzas y sáquelos de uno en uno.
La sal va al final por el sodio. La carne cruda lleva 286 mg por 100 g, y la cocción lo pasa al caldo. Un kilo con concha da 200–300 g de carne, así que hay 600–850 mg disueltos ahí. Salar antes de probar y quedará casi seguro salado.
La arena se posa en el fondo. Al servir el caldo, deje la última cucharada en la olla.
El ajo recibe 30 segundos por la alicina: sensible al calor y amarga al quemarse.
Cocinar antes el tomate es cuestión de acidez. El ácido corta el sabor a pescado y aclara el caldo.
Consulte los avisos de toxina en primavera. De marzo a junio se superan los límites en la costa sur, y la cocción no la destruye. No use mejillones recogidos por usted.