Platos hechos con los ingredientes que cubrimos, escritos en torno a cocciones que conservan nutrientes.
104 recetas

12 min · 1 raciones
La leche aporta la lisina que le falta a la avena. Un bol trae dos tercios del umbral diario de betaglucano.

5 min · 1 raciones
No se calienta nada, así que los cultivos vivos y las antocianinas sobreviven. Proteína y grasa juntas mantienen la saciedad durante horas.

20 min · 2 raciones
Los cultivos vivos del kimchi mueren en cuanto tocan la sartén. Lo que da este plato es la proteína del tofu y la fibra del kimchi, no probióticos.

35 min · 4 raciones
El hierro de las lentejas es no hemo y se absorbe mal por sí solo. La vitamina C del tomate multiplica esa absorción.

25 min · 2 raciones
Cocer el arroz integral en abundante agua y escurrirlo elimina arsénico inorgánico. Envuelve el alga en el último momento o se reblandece.

10 min · 2 raciones
La vitamina C de la fresa eleva la absorción del hierro no hemo de la espinaca. El emparejamiento solo funciona si ambas van crudas.

20 min · 2 raciones
Condimentar con chile permite usar menos sal. En una dieta coreana donde el problema es el sodio, esa es la aportación más práctica del chile.

15 min · 2 raciones
Si hierves el brócoli demasiado, destruyes la enzima que fabrica el sulforafano. Un escaldado de 30 segundos y un aliño de yogur: eso es toda la receta.

10 min · 2 raciones
Machacarlas es lo importante. Las espinas tienen que repartirse para que los 382 mg de calcio lleguen de verdad a tu boca.

5 min · 1 raciones
Muele la linaza justo antes de comerla. Entera pasa sin digerirse, y la premolida se enrancia.

10 min · 2 raciones
Yogur griego en lugar de mayonesa. Ese único cambio es la razón de que sobrevivan las 85 kcal de la lata.

25 min · 2 raciones
A la sal, no glaseada. Casi toda la diferencia entre las 184 kcal de la anguila y lo que llega al plato viene de ese glaseado.