Ingredientes que solemos sopesar entre sí, puestos lado a lado por su nutrición.


Ambas se archivan como antiinflamatorias, pero la evidencia está en sitios distintos: náuseas para el jengibre, dolor articular para la cúrcuma.


El plátano gana en potasio y energía; la manzana, en agua y saciedad. Que sea alrededor del ejercicio o entre horas decide la respuesta.


El kiwi lleva casi el doble de vitamina C que una naranja, y también más fibra.


El potasio hace pensar en plátanos, pero el aguacate va por delante. También lleva casi el doble de calorías.


La aronia gana sobre el papel por mucho, pero su astringencia decide cuánto comes de verdad.


El boniato aporta betacaroteno; el ñame, mucílago y enzimas digestivas. Sus exigencias de cocción son opuestas.


La avena apunta al colesterol mediante el betaglucano; la soja negra, a la proteína y las antocianinas.


Las almendras ganan en vitamina E y las nueces en omega-3. Pero el omega-3 de la nuez es ALA vegetal, que no es lo mismo que el EPA y el DHA del pescado.


La espinaca gana varias filas, pero su propio oxalato fija los minerales que lleva. La col rizada es baja en oxalato, así que sus cifras se parecen más a lo que usted recibe.


El boniato gana en betacaroteno por mucho, pero la patata lidera en vitamina C, potasio y vitamina B6. Las calorías son casi idénticas.


Ambas son ricas en omega-3 vegetal (ALA). La diferencia decisiva es que el lino entero pasa sin digerir, mientras que la chía no necesita molerse.


La composición es parecida, pero el kelp lleva unas siete veces más yodo. Veinte gramos de kelp superan el límite superior: esta no es una tabla para elegir de cuál comer más.