
Verduras
Ajo
La evidencia apunta a una bajada moderada de la tensión y del colesterol. La clave está en picarlo y esperar diez minutos antes de llevarlo al fuego.
Ambos son alliums cuyos compuestos activos solo aparecen al cortarlos. El ajo da alicina; la cebolla, quercetina, y actúan por vías distintas.

Verduras
La evidencia apunta a una bajada moderada de la tensión y del colesterol. La clave está en picarlo y esperar diez minutos antes de llevarlo al fuego.

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La quercetina, su antioxidante, se concentra en las capas externas. Pelar dos capas de más por costumbre tira buena parte a la basura.
Ajo — Gana en
Cebolla — Gana en
Prácticamente igual
Por 100 g de porción comestible. Solo se muestran las filas en las que ambos tienen dato, y no se marca ganador en partidas como calorías o azúcares, donde más no es mejor.
| Información nutricional | Ajo | Cebolla |
|---|---|---|
| Calorías | 149 kcal | 40 kcal |
| Proteínas | 6.4 g | 1.1 g |
| Carbohidratos | 33.1 g | 9.3 g |
| Fibra | 2.1 g | 1.7 g |
| Vitamina C | 31 mg | 7.4 mg |
Empecemos por lo común: en ninguno existe el compuesto clave antes de cortar o machacar. Romper las células dispara una reacción enzimática, y por eso el mismo truco —picar, esperar diez minutos y luego calentar— sirve para los dos.
La diferencia es qué se forma. La alicina del ajo es un compuesto azufrado con un cuerpo de investigación acumulado sobre acción antimicrobiana, tensión y colesterol. La quercetina de la cebolla es un flavonoide estudiado por su actividad antioxidante y su efecto sobre la tensión. Ambos muestran descensos moderados de presión, pero el ajo tiene más estudios detrás y efectos algo mayores.
En la práctica cambian las cantidades. Uno o dos dientes de ajo al día bastan, mientras que la cebolla entra en la cocina con generosidad. En términos absolutos puede que ingieras más polifenoles de la cebolla. Conviene saber que su quercetina se concentra en las dos capas externas: pelar de más por costumbre la tira.