El jengibre es a la vez especia y uno de los remedios vegetales más antiguos. Su picor viene del gingerol, que al secarse o calentarse se convierte en parte en shogaol. Ambos compuestos tienen actividad antiinflamatoria y antioxidante documentada.
La publicidad de suplementos lo presenta como un remedio universal. Lo que los ensayos en personas confirman de forma consistente es bastante más estrecho, pero es real. Esto es lo que hay.
Beneficios principales
Calma las náuseas y los vómitos
Es el efecto mejor respaldado del jengibre. Ensayos clínicos aleatorizados sobre náuseas del embarazo, mareo por movimiento, náuseas postoperatorias y las asociadas a la quimioterapia han encontrado repetidamente que supera al placebo. La mayoría usó alrededor de un gramo al día.
Ayuda al vaciado gástrico, así que la digestión se siente más ligera
Se ha observado que el jengibre acorta el tiempo de vaciado del estómago, lo que reduce esa sensación de pesadez e hinchazón tras una comida copiosa o grasa. No es casualidad que tantas cocinas lo sirvan junto a platos contundentes.
Reduce marcadores inflamatorios y agujetas
El gingerol y el shogaol frenan la producción de moléculas de señalización inflamatoria. En artrosis de rodilla los ensayos describen una reducción modesta del dolor, y estudios pequeños encuentran menos dolor muscular tardío tras ejercicio intenso. El efecto es pequeño, pero la dirección es constante.
Alivia el dolor menstrual
Quienes tomaron jengibre en polvo al inicio de la menstruación refirieron significativamente menos dolor que con placebo, y en algunos ensayos un alivio comparable al del ibuprofeno. No sustituye a los analgésicos, pero es un complemento razonable.
Cómo aprovecharlo mejor
- Muchos de sus activos son liposolubles. Saltéalo brevemente en aceite o tómalo con un plato que lleve grasa para favorecer la absorción.
- Pélalo fino. Los aromas están justo bajo la piel: ráspala con el canto de una cuchara en lugar de cortarla.
- Para infusión, córtalo fino y déjalo al menos diez minutos. Al hervir, parte del gingerol pasa a shogaol, que es lo que da esa sensación de calor.
- Una dosis sensata es de 1 a 3 g secos al día (unos 5–10 g fresco, del tamaño de la yema del pulgar). Tomar más no multiplica el efecto.
- Rállalo en cantidad y congélalo en porciones: va directo a sopas, salteados y aliños.
Precauciones
- Por encima de unos 4 g diarios aparecen con frecuencia ardor de estómago, molestias digestivas y heces blandas.
- Si tomas anticoagulantes o antiagregantes como la warfarina, puede sumarse al riesgo de sangrado: consúltalo con tu médico.
- Precaución con los cálculos biliares, ya que estimula el flujo de bilis.
- En el embarazo se recomienda habitualmente 1 g al día o menos. Consúltalo antes con tu matrona o ginecólogo.
- Si tomas medicación para la glucosa o la tensión, vigila tus valores.
Información nutricional
Valores aproximados por 100 g de porción comestible.
- Calorías
- 80 kcal
- Carbohidratos
- 17.8 g
- Fibra
- 2.0 g
- Proteínas
- 1.8 g
- Grasas
- 0.8 g
- Potasio
- 415 mg
- Magnesio
- 43 mg
- Vitamina C
- 5 mg
Nutrientes clave
- Gingerol
- Potasio
- Magnesio
- Vitamina C